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¿qué pasa con los viajes?

selva amazónica

Han pasado muchas cosas, pero no ha pasado mucho. El tiempo ha sido el factor más relativo de las últimas semanas, se vuelve eterno y a la vez muy breve.

Intentamos por un lado escuchar y escucharnos, por otra parte intentamos aprender, mediar, experimentar e incluso dejar fluir, pero es que BASTA esto no es fácil, no es llevadero de una forma tan mágicamente práctica y debemos también reconocer nuestra fragilidad e inestabilidad propia de una etapa como la actual… gente querida, el coronavirus se instaló por un largo tiempo y ni tu ni yo podemos sacarlo de aquí pronto, ni tampoco podemos abrir la puerta de nuestras casas mañana y pensar en caminar libremente.

¿Viajar?

pareciera un sueño, hoy más que nunca, poder tomar un avión y atravesar el mundo. Aunque hace mucho tiempo he cultivado como filosofía personal la idea de que viajar no tiene que ver con trasladarnos a un lugar muy lejano, hoy lo que nos ha ido “enloqueciendo” no es la imposibilidad de viajar (porque esto podemos hacerlo desde muchas perspectivas diferentes), sino que aquello que nos mantiene ocupado es algo quizás más importante aún, algo que en silencio y de una manera muy pasiva existe en nuestra estructura de ser humano… hoy podemos viajar, pero no todos pueden soñar.

trekking en Volcán Misti, Arequipa, Perú

la capacidad de soñar y de crear algo nuevo es aquello que ha permitido que nuestra especie se mantenga por tantos miles de años pese a los constantes cambios y/o catástrofes.

ok, también debemos ser sinceros… en algún punto de nosotros DEBE existir una autocrítica como especie, porque hemos destruido el planeta a más no poder. Esto lo he escrito en redes sociales y compartido con otras personas, aún me impacta la burbuja que el ser humano tiene “a mi no me pasa”, “con un papelito en el suelo no pasa nada”, “da lo mismo la cantidad de carne con la que me alimente” y podría tener un relato eterno solo de esto…

Hoy nuestra especie se ve desnuda, mostrando a veces un individualismo y falta de empatía desmedida y en otras lo contrario, en esta última forma de sentirnos vamos comprendiendo que somos parte de un TODO, entendemos que sea que hayan creado en laboratorio o se haya creado naturalmente el COVID-19, somos parte de un TODO… hoy un ser microscópico nos tiene paralizados, no a una ciudad, no a un país… TODO nuestro planeta, nuestro sistema, nuestra estructura, nuestros planes, proyectos, ideas, trabajos, vida, viajes, deportes…

uffff, ¿pensaste en algún momento de tu vida que podía ocurrir algo así? pensaste en que vivirías una de las etapas más importantes de la historia de la humanidad en vivo y en directo? te has parado en estos días a meditar un poco sobre eso? eres parte de este tramo de la historia, no cualquiera, uno que usará decenas de páginas en los próximos libros de historia, biología y también los conspirativos.

¿hacia dónde vamos?

La filosofía nos ha puesto a pensar en este tipo de preguntas por varios siglos ya, pero nunca es un mal momento para pensar en nosotros, en nuestro ser individual y en nuestra especie como un todo “trascendente”.

La psicología también nos ha puesto a analizar, pero desde un interior más gigante que el planeta tierra, quizás con menos márgenes que el propio universo y con una gama de variedades y mezclas tan infinita como una rosa cromática.

Hoy creo sinceramente es momento de viajar, HOY es probablemente el mejor momento de tu vida para viajar. No porque antes no pudieras hacerlo, sino que nos cuesta tanto conectar con nuestro ser que hoy las condiciones históricas se hacen idóneas para esto; me gustaría invitarte a viajar ahora, no por un viaje físico hacia algún lugar escondido del planeta, ni tampoco a un viaje místico pachamamico shuper espiritual…NO.

atardecer Chiloé
Muelle Lago Chaiguata, Parque Tantauco, Chiloé.

Mi invitación de viaje es a reflexionar para poder conocernos y también para comprender nuestro minúsculo pero importante aporte a un ecosistema amigable, perfecto y sincrónico llamado Planeta Tierra. No somos seres aislados aunque queramos irnos a la montaña a desconectarnos, somos parte de una linda forma de existencia, en la que lo que hagas acá impacta allá y lo que hagas o digas a alguien impacta tarde o temprano en otras personas y seres.

Te hablo desde mi pequeño escritorio montado en tiempos de coronavirus, literal me demoré 3 años en tener este espacio físico de trabajo, hace unos días hice la pausa para ordenarlo y me ha servido para descubrir y aprender cosas que quizás antes no me di el tiempo.

Te hablo también desde mi lado creativo, emocional y aventurero; lo de ahora es una invitación a viajar hacia ti mismo, a descubrirte, a luchar contra demonios quizás, a ponerte la armadura en contra de la ansiedad y a entrenar ese espíritu que quizás estaba débil; todos necesitamos de ti, pero queremos la mejor versión tuya, porque antes que todo… tu mejor versión no solo impactará positivamente en otros, sino que también será la mejor forma para ti mismo de disfrutar este breve paso por la vida.

No olvides, esto es como subir un volcán de 5825msnm (mención para mi video subiendo el Volcán Misti en Arequipa, Perú, clic aquí para verlo) en que tu paso debe ser muy pausado, pero muy consciente. Debes respirar más de lo normal y usar tu energía en olvidarte de todo aquello que hoy pareciera más grande que tus capacidades, esto no es una lucha contra el volcán mismo, sino que una oportunidad enorme de concentrar tus energías y tu foco, con mucha calma y pausa, para conquistarlo y levantar tus brazos al final del camino. ¡lo logré, lo hice, aunque pensé en abandonar, lo hice, pude y puedo!

  • Para terminar, te dejo una lista de Spotify, tiene muchas canciones que me enviaron a través de un sticker de Instagram (puedes seguirme aquí). Música bacán, pa’ gente bacán. Dale play!

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